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Lomo con champán y palos a Macri: trastienda de la fiesta de Cristina Kirchner con artistas y periodistas K

Cuando Cristina Kirchner tuiteó la foto en la que posaba con más de 50 artistas y periodistas K el secreto mejor guardado por la farándula en la semana dejó de serlo. Es que la fiesta con la cofradía cultural del kirchnerismo había arrancado bien temprano en el exclusivo club de campo para eventos Finca Madero El Roble, en Lisandro de la Torre y Luis Fontana, municipio de Pilar.

Pasados 16 minutos de las 21 de este lunes se terminó el pacto de silencio. La vicepresidenta posteó en Twitter la fotografía que reunió a la mayoría de los casi 120 que se juntaron a celebrar. pero que confirmaron su presencia con su puntualidad cuando supieron -la mayoría- de que ella había aceptado la invitación a la gala.

Cristina llegó a las 20, con su senador y confidente Oscar Parrilli y se quedó hasta pasadas las 23.

En tres horas, la vicepresidenta sonrió, cenó lomo regado con champán tras una entrada de mar, disfrutó de shows, cantó la marcha peronista a coro y, de postre, hizo su propia performance: Cristina se paró, tomó el micrófono y les habló a sus artistas más fanatizados tras años de militancia y las mieles de un Gobierno generoso en cantidades con fieles y leales.

Encuentro con artistas y periodistas, con quienes hace un tiempo no nos veíamos. Felicitaciones por el trabajo que hacen con tanto compromiso y profesionalismo y gracias por el afecto de siempre.♥️ pic.twitter.com/RwSnVe878U

— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) December 21, 2021

En su stand up improvisado, la mujer que eligió a Alberto Fernández como candidato presidencial rememoró las elecciones de 2015 y de 2019, las comparó y las desmenuzó y logró la algarabía de una audiencia habituada a ser la aplaudida y no la que aplaude. El pico de fervor fue cuando criticó sin reveses a Mauricio Macri, en particular, por la deuda que contrajo con el FMI.

Mientras hizo su alocución, Parrilli le custodió la cartera y el abanico que la actriz Victoria Onetto, devenida funcionaria de Axel Kicillof, le regaló a su jefa política.

La mesa que eligió Cristina

La noche estuvo dada vuelta. Con una quincena de mesas, la más visitada fue la principal, donde se sentó Cristina, flanqueada por su más uno Parrilli y por el intendente Federico Achával, cuya compañía fue la subsecretaria de Políticas de Género y Diversidad Sexual de la Provincia de Buenos Aires, la camporista Lucía Portos.

Por allí pasaron todos los artistas y periodistas elegidos para el convite para sacarse su foto o charlar con la celebridad que los convocó. Actrices pidiendo la selfie con la vicepresidenta y cronistas contestando las preguntas y observaciones de la líder política. Un momento de fans.

No fue la única regla invertida por y para las celebrities. Esta vez fueron las que llegaron temprano. La convocatoria era a las 18 y la previa se amenizó con una extensa mesa de fiambres y canapés, con bandejeo de delicias y tragos, hasta que Kirchner llegara, dos horas elegantemente después.

Más allá de las visitas a la hora del café con macarrones, los artistas que cenaron en la mesa tuvieron la aprobación de CFK. Los actores Cristina Banegas, Darío Grandinetti y Juan Leyrado y la cantante Susana Rinaldi. Y especialmente el comediante peronista y militante en la radio Dady Brieva, con su esposa, la coreógrafa Mariela “Chipi” Anchipi, bailarina de las huestes de Marcelo Tinelli.

El propio Brieva lo contó en la radio: “Pregunté adónde me sentaba. Me dijeron ‘la señora quiere que la acompañen en la mesa vos y tu mujer'”, explicitó al aire algo que de seguro sabía de antemano. Y también tuvo un desliz: confesó que confundió al intendente con su antecesor Nicolás Ducoté, y debió pedirle disculpas.

Pero la lista completa fue más allá de la colonia artística, en especial, adepta a la agencia de representación de Alejandro Vannelli, que no posó para la foto principal -como sí lo hizo su marido, el actor Ernesto Larresse-, pero que estuvo en la fiesta.

Si el aviso por grupos de WhatsApp debió mantener ocupado al representante de actores en los últimos días, el operativo para armar la fiesta le robó horas al intendente.

Achával no respondió a Clarín cuando intentó confirmarlo como el gestor del evento de CFK con la farándula kirchnerista, pero no hizo falta. Quedó en evidencia con la presencia de una decena de funcionarios del municipio de Pilar.

Anoche compartimos un momento inolvidable con @CFKArgentina en #Pilar.

Gracias por enseñarnos que es posible construir un país en donde todos y todas puedan vivir mejor.

Nuestro pueblo te abraza y te seguirá acompañando con el mismo amor con el que lo hacés vos. pic.twitter.com/2uT8ffrTpc

— Federico Achaval (@FedericoAchaval) December 21, 2021

Además del intendente kirchnerista estuvieron su secretario de Gobierno, Santiago Laurent; su secretaria de Acción Social, Paula González; su secretaria de la Mujer, Eva Molina; el titular de Educación municipal, Damián Espíndola; la titular de la sede local de la ANSeS, Rosario Belaustegui y los concejales Silvio Rodríguez y Juan Pablo Roldán. Casi el organigrama entero.

Además, los proveedores de la fiesta fueron los que habitualmente contacta el padre del intendente, el empresario del juego y homónimo Federico Achával, para sus ágapes del Hipódromo de Palermo.

En la explotación de las máquinas de apuestas palermitanas, a su vez, Achával padre es socio del kirchnerista Cristóbal López, dueño de la señal oficialista C5N, que aportó a gran parte de su staff para congratularse con Cristina Kirchner.

Con ambientación sobria -y el detalle de las flores blancas que tanto le agradan a la invitada de lujo- el salón El Roble de Finca Madero no contó con los habituales banners de los organizadores. Era una fiesta sin necesidad de sponsors o de canjes.

Tampoco para los shows, milimétricamente improvisados por los invitados. Como el de Peteco Carabajal, en un escenario apostado para ello, o la coral marcha peronista que Cristina acompañó.

Hubo besos, abrazos, falta de barbijos y mucha autorreferencialidad en una noche de egos altos. Nada de pase sanitario -que aún no estaba vigente para la zona donde rige el ministro Nicolás Kreplak, quien cree que las fiestas de los ricos son focos a temerle más.

No hubo casi referencia al coronavirus, salvo la pena por la ausencia de la actriz Rita Cortese, según rumoreó, aislada como contacto estrecho.

La más aclamada por su presencia fue Andrea Rincón, impactante y que evitó la foto grupal que completaron Ignacio González Cano, artista y coreógrafo; Verónica Albanese, locutora; el cantante Bruno Arias y el actor Carlos Zabala. Todos ante la lente de Charo Larisgostia.

La fotógrafa, ya casi a la madrugada, retuiteó una curiosa foto del Indio Solari en Twitter. Pareció el saludo de un ausente al convite.

Antes de retirarse, Cristina salió al patio enorme y cerca de la no menor piscina posó con los artistas que quisieron secundarla. Ella, como toda la noche, en el centro de la escena.

DS

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