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Franquicias: el resurgir de un negocio muy golpeado por la pandemia

Al igual que el resto del comercio minorista, la pandemia asestó un duro golpe al sistema de franquicias. El año pasado, la cuarentena produjo una pérdida neta de 2.650 locales, lo que representa una caída del 7%. Son los datos gruesos porque las que se mantuvieron en actividad ajustaron la operación para sobrevivir, con cierres parciales, menos personal y renegociaciones de pagos con proveedores, entre otras cosas. En 2021, estiman que la modalidad recuperó en gran medida lo perdido, sobre todo los rubros más golpeados por la crisis, como la gastronomía y la indumentaria.

Hay mucha actividad en todas las cadenas, los precios alquileres cayeron y esas ubicaciones la están tomando las franquicias”, señalan en el sector. Según datos de la última Guía Argentina de Franquicias (GAF), que Clarín accedió en exclusiva, en los últimos 12 meses se registraron 2.137 nuevas aperturas entre las 200 marcas que participan de esa publicación. Es un relevamiento parcial (en el país hay casi 1.400 compañías franquiciantes), pero significativo porque figuran las principales.

En ese universo y medido por cantidad de locales, el ranking es liderado por Rapipago (7.000 franquicias), Grido (1.590) y Lave Rap (1.477). El top ten lo completan Día (629), Sei Tu (385), Colorshop (290), IAP (256), Bonafide (256), Pinturerías del Centro (200) y Havanna (175). A nivel general, los rubros más populares son gastronomía (38%), indumentaria (22%), negocios especializados (16%), servicios (12%), salud y estética (7%), y capacitación (5%).

“Este año hay que dividirlo en dos. En el primer semestre, todavía había restricciones, pero en el segundo, la modalidad explotó“, analiza Pablo Cappa, de Leppo Consultora. Alude a la reapertura de muchas actividades limitadas por la cuarentena, como gimnasios, cafeterías, salones de belleza y turismo. Y sobre todo los shoppings, el mayor hospedaje para las franquicias de ropa. Cappa, justamente, señala que “la industria calzado e indumentaria, que venía cayendo desde 2015, está repuntando muchísimo“.

El relevamiento de la GAF indica que el 95% de las 1.400 marcas franquiciantes son de origen nacional y sus redes concentran 39.000 puntos de ventas. Además, su facturación representa el 22% de las ventas minoristas totales, lo que representa el 2% del PBI. En el sector proyectan cerrar 2021 con un aumento de 10% en cantidad de marcas y 12% en locales. Las cadenas que más crecieron fueron Rapipago (890 nuevas franquicias), Grido (104), carnicerías RES (55), Red Pascal (54), Infopan (51), IAP (45), Eddis Educativa (40), Instituto Colbert (34), Costumbres Argentinas (27), Sei Tu y Pinturerías del Centro (25).

Las franquicias resurgen en paralelo con las flexibilizaciones de las actividades. El consultor Carlos Canudas destaca que en 2020 cerró casi el 16% de los puntos de venta, pero “es bastante menos que el 24% de lo que cayeron los negocios independientes”. En este sentido, opina que “el sistema afrontó mejor la crisis“. ¿El franchising se achicó?: “Yo no diría eso, porque en el contexto de la pandemia y frente a situaciones extraordinarias, se ajustaron los negocios (dotación de personal, reubicaciones y renegociaciones de alquileres y con los proveedores)”, explica Jorge Bliman, de Bliman Franquicias.

El recorrido de los negocios fue un ida y vuelta con respecto a la pandemia. Los cierres obligatorios aceleró la reconversión digital (venta online, take away y delivery) y con la reapertura la situación se revierte. Santiago Salcedo, de la cordobesa Centrofranchising, aclara que “hubo formatos y rubros que no sólo no le fue mal sino que salieron favorecidos”, como los materiales de la construcción, pinturas, muebles y todo lo relacionado con el confort hogareño. Lo mismo ocurrió con el delivery de comidas y las dark kitchen. “Muchos de esos cambios fueron para atrás, ahora la gente quiere salir”, subraya.

Esto no implica una vuelta atrás definitiva. Se trata de una nueva reconversión hacia el modelo de atención tradicional y presencial, en paralelo que en el auge de costumbres suspendidas durante la emergencia, como “salir a comer afuera”. Eso impacta positivamente en cafeterías y cervecerías artesanales, por ejemplo. Juan Strange, dueño de la cadena de heladerías Sei Tu, reconoce que el año pasado “hubo que adaptarse a las circunstancias y comenzamos a desarrollar la venta por Internet y el delivery”. A pesar de las dificultades, el empresario destaca que en su cadena “cerraron pocos locales” y para el año próximo proyectan 100 nuevas aperturas.

Algo parecido describe Pablo De Marco, director de Expansión y Desarrollo de Mostaza, el segundo fast food más grande del país, detrás de McDonald’s y por delante de Burger King. La cadena contabiliza hoy 160 locales, mitad propios y mitad franquiciados y a pesar de las dificultades “cerramos el año con 24 inauguraciones”, dice el ejecutivo.

Sobre los cambios que produjo la pandemia, De Marco señala que “comenzamos a trabajar con apps de delivery y armamos un nuevo packaging, algo que no teníamos desarrollados”. En 2019, la venta online representaba el 5% de las ventas de Mostaza. “En pandemia subió al 80% y ahora no supera el 25%. Es uno de los grandes cambios en los hábitos de consumo”, graficó.

En los últimos años, Rapipago y Grido fueron las franquicias que más crecieron. Enfocada en el cobro de los servicios, Rapipago se expandió a través de modelos diversos y hoy su red tiene más de 7.000 puntos de venta. De ese total, 80 locales propios y otros 500 tercerizados. Los 6.500 restantes es equipamiento que permite a cualquier negocio ofrecer el servicio. “Para nosotros son todos franquicias”, aclaró Martín Egitto, gerente de Producto de la marca, que pertenece al grupo Gire.

La heladería cordobesa Grido sobresale por otros motivos. La compañía produce 75 millones de kilos anuales, que distribuye entre sus 1.800 franquicias del país y el exterior. Grido Cortés, un alto ejecutivo de la empresa, aclara que, además, abastecen a 8.000 freezers ubicados en comercios minoristas, y que sus productos “apuntan a toda clase de público”.

Para los segmentos más altos, trabaron alianzas con Cadbury, Oreo, Milka y Toddy, “para elaborar potes con sabores potenciados con esas marcas”. Cortés explica que también afrontaron dificultades con a pandemia, pero añade que “hoy estamos recuperando los niveles habituales e incluso por arriba de 2019”.

Ranking de las marcas que más exportan

Grido tiene alrededor de 200 puntos de venta en el exterior de la Argentina.

El desarrollo del franchising en la Argentina evoluciona dentro y fuera del país. Las pioneras en la Argentina, recuerdan los memoriosos, fueron Lave Rap, la cadena nacional de fast food Pumper Nic y las academias Ilvem. Según la Guía Argentina de Franquicias (GAF), hoy son 1.400 las empresas que operan con esa modalidad, de las cuales 150 “son marcas que exportan sus conceptos al exterior”. En conjunto tienen 1.500 puntos de ventas en alrededor de 30 países, entre los que sobresalen Paraguay y Uruguay.

El ranking de compañías con mayor cantidad de franquicias en el extranjero lo lidera la cadena de heladerías low cost Grido, con un total de 210 puntos de venta. Por detrás aparecen Havanna (184), IAP (59), Infopan (54), Colorshop (46), Freddo (43), Seccoplac (35), Instituto Colbert (26), Bonafide (22) y Pirka Stone (21). La novedad es que no sólo las marcas tratan de abrir nuevos mercados, sino también algunas consultoras, como “Franquicias que crecen”, que instaló oficinas en algunas ciudades de España y México “para ayudar a los franquiciantes argentinos a desarrollar sus redes en esos países”, dice su titular Daniel Arce, un consultor especializado.

El impulso exportador se complementa con el surgimiento y veloz crecimiento de nuevos conceptos de negocio que adoptan el formato de franquicias para crecer. En los últimos años, viene ganando terreno las institutos de capacitación y los centros de educación, que ofrecen cursos de perfeccionamiento y aprendizaje de nuevos oficios, que se dictan en forma presencial o a distancia y en forma híbrida. Como el IAP, que está enfocado en cursos de estética de todo tipo. Y que tiene 256 locales en el país y 59 sedes en el exterior del país.

Otro es Eddis Educativa, creado en 2010 y que a la fecha contabiliza 167 franquicias, que operan como sedes para las clases prácticas. “Son cursos de capacitación laboral en áreas como salud, técnicos, nuevas tecnologías, hotelería, informática y electricidad, entre otros”, dice uno de sus cofundadores, Juan Pablo Silvano. El empresario señala que hoy la firma tiene presencia en todas las capitales del país y que a lo largo de 2021 capacitaron a unos 70.000 alumnos. “Los franquiciantes -agrega- son los encargados de dar las clases prácticas complementarias a los teóricos, que en general se brindan en forma virtual”.

Además, Silvano señala que “estamos armando una bolsa de trabajo”, para dar salida laboral a sus clientes, “para lo cual estamos buscando empresas interesadas. No sólo eso. Dice que en febrero del año próximo “inauguramos la primera franquicia en Paraguay, como parte de un plan de expansión a otros países de la región, entre ellos Chile, Bolivia y Colombia”.

A lo largo de los años, proliferaron nuevos conceptos franquiciables, algunos de los cuales se expandieron y otros se estancaron como moda. Entre los primeros están los casos de las pinturerías (Colorshop y Pinturerías del Centro), sex shops y venta de publicidad en envases, un caso novedoso que introdujo en el país Infopan. “Ahora están en auge los locales de comidas veganas y étnicas, la nanotecnología, servicios de control de plagas, las churrerías y las papas en cono”, enumera el consultor Jorge Bliman, Bliman Franquicias.

Eso no implica necesariamente que todos esos rubros prosperen. De hecho, algunos especialistas advierten que muchos negocios que crecieron fuerte durante la pandemia, como las dark kitchen, “están para atrás”. Otro consultor, Santiago Salcedo, recuerda que para poder franquiciar “por ley el negocio debe estar probado y muchos de los que aparecieron en la cuarentena no estaban sustentados y solo se hicieron para poder vender en medio de las restricciones”.

Como contrapartida, este especalista destaca que en 2021 las franquicias que más crecieron “pertenecían a los rubros más castigados, como las salidas, los eventos, el entretenimiento y las cervecerías”. Dice que esto ocurre “porque la gente tiene menos miedo”.

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