Plácido Domingo en el Teatro Colón: aplausos y ovación unánime en el adiós

0
50
placido-domingo-en-el-teatro-colon:-aplausos-y-ovacion-unanime-en-el-adios

Como si hiciera falta agregar jalones a una carrera que ha superado varias metas, Plácido Domingo añade el récord de una longevidad vocal sin precedentes, y con 81 años sigue respondiendo al llamado de un público que sigue esperando de él lo mejor que pueda dar.

Por supuesto, sería de ciencia ficción pretender que un tenor conservara hasta esa edad su voz en condiciones de abordar el repertorio que le corresponde, de manera que desde hace 13 años el artista español agrega a su historial roles de barítono; el resultado, claramente menos feliz, no hace sino perpetuar la vida útil y la leyenda.

Con el lleno de un público que le es y le será siempre incondicional, el concierto a beneficio de Ucrania ofrecido junto a la Orquesta Estable del Teatro Colón, la soprano uruguaya María José Siri y la mezzo argentina Guadalupe Barrientos -ambas muy queridas a nivel local- se vivió en un permanente clima de fiesta.

El imponente escenario del Colón, antes de que el maestro saliera a escena.

Una versión magnífica y vigorosa de la obertura de La forza del destino de Verdi (elegida tal vez por ser la primera ópera que Plácido cantó en el Colón hace medio siglo) inició la primera parte, dedicada al repertorio italiano. Domingo arrancó aplausos y ovaciones con Nemico della patria? (Andrea Chénier de Giordano) y Pietà, rispetto, amore (Macbeth de Verdi).

Sus colegas brillaron en sus versiones del aria de Elisabeth de Valois de Don Carlos (Siri) y la princesa de Bouillon de Adriana Lecouvreur de Cilea (Barrientos). El primer delirio del público se desató con el dúo Mira, d’acerbe lagrime del Trovatore de Verdi, en el que Siri desplegó el caudal poderoso y la agilidad de su voz y Domingo se mostró compenetrado con su personaje.

Tiempo de zarzuela

La segunda parte estuvo dedicada a un repertorio que Domingo interpreta como pocos: la zarzuela. Moviéndose como pez en el agua, el cantante recorrió arias y dúos, y hasta se dio el lujo de recrear un éxito de sus años mozos, el aria para tenor No puede ser de La tabernera del puerto de Sorozábal, aunque lógicamente en una tonalidad más grave, lo que le quita el brillo y el efecto original.

Plácido Domingo, en otro momento del concierto a beneficio de Ucrania. Pura emoción.

Siri destiló gracia y sentimiento en fragmentos de obras de Serrano y Asenjo Barbieri, y Barrientos arrebató al público con su versión intensa y chispeante de Carcelera, de Las hijas del Zebedeo (Chapí). A lo largo de esta parte la Orquesta, siempre dirigida con enorme pericia por el talentosísimo Bernàcer, fue intercalando momentos instrumentales favoritos del público.

Como era de esperar, las obras fuera de programa fueron un menú generoso y para todos los gustos. En la mitad de la primera parte, el violinista de la Estable Diego Tejedor había contado que la Orquesta decidió ofrecer a Bernàcer la posibilidad de usar la batuta que Arturo Toscanini regalara a Carlos Pessina, histórico concertino del organismo…

En ese momento el director la tomó, emocionado, y junto al actual concierto Freddy Varela Montero y la Estable ofreció una versión conmovedora y sutil de la famosa Meditación de Thaïs (Massenet). Para el primer bis, Domingo aceptó entonces el reto de tomar él también la antorcha de Toscanini, y empuñó la legendaria batuta para dirigir los primeros compases de La forza del destino.

El resto de los bises incluyó una versión en trío de El día que me quieras, Volver (cantado con micrófono) y la infaltable Granada. A pura emoción y con un aplauso atronador e interminable cerró una noche en la que, tanto para Domingo como para el público, la gratitud por el pasado fue tan intensa como la entrega del presente.

Muy bueno

Plácido Domingo (tenor-barítono) / María José Siri (soprano) / Guadalupe Barrientos (mezzosoprano) Orquesta Estable del Teatro Colón (director invitado: Jordi Bernàcer). Teatro Colón, domingo 10 de abril Ciclo Grandes Intérpretes.

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA