Mercedes Morán y Natalia Oreiro protagonizan “Las Rojas”, un western donde mandan las mujeres

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No hay tantos antecedentes de westerns en la historia del cine argentino. Menos aún protagonizados por mujeres. A priori, esa doble apuesta necesitaba estar sustentada. Y qué mejor que reunir por primera vez a dos de las actrices más populares del país.

Mercedes Morán y Natalia Oreiro aceptaron la propuesta del director cordobés Matías Lucchesi para protagonizar Las Rojas, su tercer largometraje, una de los primeras grandes producciones nacionales que llega a los cines desde que se levantaron las restricciones por el Covid-19.

Ambas interpretan a paleontólogas que entran en conflicto cuando se topan en un campamento en las montañas. Carlota (Morán) es una prestigiosa investigadora que hace años viene rastreando los restos fósiles de un hipogrifo, una criatura mitológica mitad ave, mitad león del que nadie tiene certeza de su existencia.

A Constanza (Oreiro), la fundación que financia el proyecto la envía para supervisar el trabajo de Carlota, ya que empiezan a sospechar de la veracidad del hallazgo y de la transparencia en el manejo de los fondos.

Natalia Oreiro y Mercedes Morán encarnan en “Las Rojas” a dos paleontólogas enfrentadas al comienzo de la trama.

El enfrentamiento aparece desde que se ven cara a cara por primera vez. Pero Freddy (Diego Velázquez), un colega y rival de Carlota que quiere apoderarse del hallazgo académico, las obliga a unir fuerzas.

-Es la primera vez que trabajan juntas, ¿cómo fue la experiencia?

-Oreiro: Muy esperada. Nos conocíamos de la vida, compartimos amigos en común y siempre estábamos con ganas de hacer algo juntas. Cuando me llegó la propuesta, antes de leer el guión y saber quién la dirigía, dije: ‘Si está Mercedes, quiero estar’.

-Morán: Para mí fue igual. Tenía muchas ganas de compartir cualquier cosa con Natalia. Sobre todo por las características de esta película, porque rodar en otro lugar implica un tipo de convivencia y de compañía muy intensa. Y cumplimos las expectativas que teníamos sobre trabajar juntas: divertirnos, preparar una escena, compartir algún criterio, ayudarnos mutuamente.

Un estreno que se hizo esperar

Basada en un guión original de Mariano Llinás y del propio Lucchesi, Las Rojas propone un relato actual sobre dos mujeres que desafían las leyes e imposiciones de un mundo cada vez más materialista y alejado de sueños e ideales.

“Nos encantó la posibilidad de hacer una road movie -dice Oreiro-. Yo no he leído muchos guiones con historias de dos mujeres. En general son más de pareja. La posibilidad de hacer una historia de dos mujeres que se encuentran y que se modifican me parecía muy interesante.

“Es un western, sí, pero que va incorporando ingredientes de lo fantástico”, opinan Morán y Oreiro.

La nueva película de Luchessi fue rodada a fines de 2019 en escenarios naturales de Uspallata y Potrerillos, Mendoza. La pandemia y la acumulación de estrenos postergaron la fecha de exhibición más de dos años. Finalmente, se podrá ver en los cines este jueves 14.

“Yo celebro una decisión que tomó la producción de esta película y es esperar a estrenar en salas. Porque es una película que puede ir a plataforma y que llegue a mucha más gente, que en definitiva es la finalidad de todo arte. Pero hay películas que es lindo verlas en pantalla grande”, dice Oreiro.

-Es una historia particular que gira alrededor dos paleontólogas y una criatura mitológica. ¿Cómo fue esa primera lectura de guión?

-Morán: Fue sufriendo cambios. La primera vez que lo leí era más un western que una película fantástica, y después viró un poco hacia ese género. Sentí que podía ser divertido el contacto con la naturaleza. Fue un rodaje completo en exteriores, día y noche en la montaña. Muy agreste. Y a mí me gustan esas cosas. Me llenan de energía. Los personajes y el arco entre las dos, enfrentadas en un principio… me parecía súper interesante.

-¿Cómo se prepararon para el papel?

-Oreiro: Tengo un amigo en el CONICET que nos ayudó y nos llevó a hablar con paleontólogas. Más allá de que me encanta el mundo mineral y las piedras en general, es un mundo que si no fuera por mi hijo Atahualpa, que es fanático de los dinosaurios, me es muy ajeno. Pero eso es lo divertido de los actores: investigar vidas diferentes y tratar de llegar a la verdad de algo que es muy ajeno a nosotros.

-Morán: Sí, nos enteramos que en la paleontología, la mayoría de los profesionales que trabajan en campo son hombres. Las mujeres tienen tareas más administrativas, de clasificación, de laboratorio. Y un poco en esto se diferencian las dos mujeres de la película. Por otro lado, para mí fue volver a conectarme con las películas de mi infancia: Indiana Jones y los cazadores del arca perdida, ese tipo de cine que se lo hice ver a mis hijas, a mis nietos.

El filme se rodó a fines de 2019 en Uspallata y Potrerillos, entre otras locaciones mendocinas.

-Un tipo de cine donde la mujer solía ser la acompañante del protagonista. Acá, las dos tienen roles estelares. ¿Lo ven como un signo de época?

-Oreiro: Depende de dónde se lo mire. Thelma y Louise ya tiene 30 años. Si es o no un símbolo de época habría que preguntárselo a la producción, la dirección o a los guionistas. En términos generales, y en Argentina, celebro que haya sucedido. No es que quiera que todas las películas hablen de dos mujeres. Pero celebro que haya más diversidad, básicamente.

-Morán: Lo que es cierto es que es un género que ha sido claramente de hombres. O sea, los vaqueros históricamente han sido interpretados por actores.

El nuevo panorama

De no trabajar nunca juntas, en muy poco tiempo Morán y Oreiro lo hicieron en dos proyectos. A este coprotagónico en Las Rojas se suma una coparticipación en Iosi, el espía arrepentido, la serie de Daniel Burman que se estrena a fin de mes en Amazon Prime Video.

Oreiro aclara que al no compartir escenas, no se cruzaron en la primera temporada de este thriller de espionaje argentino. “Ahora tenemos la segunda temporada. Ojalá nos crucemos en esta”, augura.

Además de “Las Rojas”, Natalia y Mercedes compartirán “Iosi, el espía arrepentido”, la serie de Daniel Burman que se verá por Amazon.

-Las dos ya vienen laburando en proyectos grandes de streaming: Santa Evita, El reino, Maradona: Sueño bendito. ¿Cómo están viviendo este cambio de paradigma?

-Oreiro: Yo soy una romántica del cine y quisiera que el cine siguiera existiendo. Estamos en la era de las series. Y en pandemia, las plataformas le dieron trabajo a muchísimas personas que el cine no podía porque las salas estaban cerradas. Lo ideal sería que las dos cosas pudieran convivir. No quisiera que los cines sean estacionamientos o supermercados.

Lo mismo con los teatros. Pero me parece que las plataformas nos dieron una proyección muy grande a los técnicos, a los directores y a los actores. Se está filmando mucho en este lado del continente y me parece genial que nuestra cultura pueda ser exportada. Tener de las dos cosas: lo propio y lo extranjero.

-¿Y el cine queda un poco en el medio entre la cuestión viva y presencial del teatro y la virtualidad más individual del streaming?

-Morán: Es contradictorio. Porque yo también pienso que las plataformas han socializado el trabajo, de alguna manera. Para nosotros ha sido muy nutritivo trabajar con actores de otros países, mostrar nuestro talento y tener proyección internacional.

Pero a diferencia del teatro, la plataforma genera una competencia que al cine no le hace tan bien. Es un poco desleal. Pero bueno, también es cierto que las pantallas son dadoras de trabajo y de mucha repercusión. Antes sólo podías aspirar a ser conocida afuera por el cine. Ahora las series también te dan esa oportunidad.

-¿Y la tele de aire dónde entra? Las dos han hecho mucha tira.

-Morán: Yo creo que el streaming compite más con la televisión. No creo que el cine tenga que redefinirse. Sí la televisión. Evidentemente, la oferta de las plataformas obliga a reformularla.

-¿El streaming compite o va en detrimento de la vieja televisión?

-Oreiro: En un principio parecía que iba en detrimento. Porque se ha dejado de hacer ficción y pareciera que el aire pasa a ser sólo “lo vivo”, lo periodístico. Pero tenemos una historia de exportación de televisión que en algún momento se perdió.

-¿Por qué?

-Oreiro: Porque se perdió calidad y la agarraron otros mercados, como el brasilero o los turcos. Y todos creímos que había una sola manera de que los números cerraran: haciendo todo rápido, así nomás. Acá igual gustaba… Pero se perdió un poco la venta. Hoy, con como está la economía en general, es muy difícil hacer ficción sólo para el mercado interno.

El streaming nos puso la vara muy alta, como antes lo hacía HBO o Fox. Entonces ya no se puede hacer hoy lo que va a salir la semana que viene. A mí me gusta mucho la tele de aire. Y me niego a creer que no va a volver la buena ficción al aire. Yo defiendo eso. Y bueno, los productores tienen que reinventarse, como nos reinventamos todos cuando queremos crecer y hacer mejores cosas.

-Entonces le ves una chance de sobrevivir, si se reformula.

-Oreiro: No sólo la veo sino que voy a ser parte. No puedo creer en algo que voy a hacer si siento que ya está perdido. Sino hago otra cosa. Teniendo la posibilidad de elegir, uno elige por convicción y también por anhelo. 

Salir de la zona de confort

Dice Morán: “Lo que más me entusiasma es que conseguí algo que me ha costado mucho conseguir, la diversidad de personajes. Cada proyecto que tengo por delante es realmente una mujer muy diferente, y eso me me divierte porque para mí la actuación es juego”.

-¿Y antes te sentías un poco encasillada?

-Morán: No, para nada. Pero me costaba cambiar. Es lógico. Cada vez que hacés algo que sale bien, lo próximo que te ofrecen en general se parece mucho. No todo el mundo quiere correr riesgos. Entonces siempre era como cambiar figuritas. Ahora ya la ruleta gira sola. Siento que no sólo soy yo disfrutando de la variedad, sino que los productores y los directores se entusiasman con ofrecerme cosas más diversas. Y eso está bueno.

-Oreiro: Yo pienso que no todos los actores pueden hacer cualquier personaje. De hecho, yo no puedo: tengo claro mis limitaciones. Pero con Mercedes me pasa que sí puede. 

-Morán: Quizás tenga que ver con que fuera del rol, no tengo una personalidad muy marcada. Y esa cosa neutra sirve de instrumento. Vos tenés una personalidad muy definida. Y es difícil salirse de eso, no sólo para vos sino para quienes te puedan imaginar. Yo, si pudiera dirigir a Natalia, le ofrecería algo que la saque completamente. 

-Oreiro: Está bueno eso que decís de la personalidad.

-Morán: Sí, claro. Una de las actrices más amadas y admiradas por mí fue China Zorrilla. Ella tenía una impronta, una personalidad que hacía que todos sus personajes, de alguna manera, tuvieran algo parecido. Eso no te convierte en mejor ni peor. Yo no lo tengo. Entonces me ayuda a la hora de cambiar de personaje.

CJL

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